Ir al contenido principal

31/3 - Tarea Cs Sociales 7mo

Los desaparecidos

Después de conocer la historia de Tatiana, que podés recuperar en Televisión x la identidad - Tatiana - YouTube. Realizá las siguientes consignas:

-Contá brevemente la historia que relata este episodio.

-Tatiana recuperó su identidad en 1980, aún durante la dictadura militar. ¿Por qué te parece que representa un hecho imporante?

-En los testimonios que vimos (de nietos recuperados al final del episodio "Nietos de la esperanza"), varios de ellos dicen la frase "la verdad nos hace libres". ¿Qué te parece que quisieron decir con eso?

-Por último, me gustaría que me cuentes qué te sorprendió, qué te llamó la atención, qué cosas te siguen generando dudas o preguntas, qué te gustó o qué no. En fin, que me cuentes tus sensaciones respecto al material que vimos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MIÉRCOLES 20

En este drive encuentran todos los materiales que trabajamos en torno a este tema https://docs.google.com/document/d/1ocq_0Xy_4qcKB6bu_eBQw_2c7ORnIIIznAnrQxOZfUc/edit Abajo les copio los link con la carpeta de drive donde cada grupo encontrará el archivo en el que debe trabajar https://drive.google.com/drive/folders/1w22hZLSH0h4oK_paufmTmj4Q1nT1pLX7?usp=sharing

La señora Bixby y el abrigo del coronel

 Click para acceder al cuento  "La señora Bigsby y el abrigo del coronel" El señor y la señora Bixby vivían en un apartamento más bien pequeño, en un lugar cualquiera de la parte céntrica de Nueva York. El señor Bixby era dentista y tenía unos ingresos normales. La señora Bixby era una mujerona vigorosa y a la que le gustaba la bebida. Una vez por mes, y siempre en viernes y por la tarde, la señora Bixby tomaba en Pennsylvania Station el tren de Baltimore, para visitar a su anciana tía. Pasaba con ella la noche y al día siguiente regresaba a Nueva York a tiempo de prepararle la cena a su marido. El señor Bixby aceptaba con benevolencia ese arreglo. Sabiendo que la tía Maude vivía en Baltimore y que su esposa le tenía un gran cariño a la anciana, a buen seguro no hubiera sido razonable negarles a ambas el placer de un encuentro mensual. —Siempre y cuando —objetó en un principio— no esperes nunca que te acompañe. —Pues claro que no, cariño —contestó la señora Bixby—. Después de...